1/2TazaMantequilla en cubos, muy fría (113 g, 1 barra)
1/4TazaManteca de cerdo, fría (45 g)
2CucharadasPolvo de hornear
1/4CucharaditaBicarbonato de sodio
1 1/2Cucharaditasal
1CucharadaAzúcar
Cobertura
2CucharadasMantequilla derretida para barnizar (30 g)
Instrucciones
Unir la leche con el vinagre y dejar reposar 10 minutos en la nevera.
Unir la harina con el polvo de hornear, sal, azúcar y bicarbonato de sodio.
Agregar la mantequilla y manteca fría, unir hasta que tenga una textura parecida a la arena. Ir aplanando pedazos entre las manos (fresar).
Ir agregando la leche poco a poco, hasta tener una masa que no sea muy pegajosa. Puede que no se utilice toda la leche. No debe llegar a ser una masa lisa, solo se requiere que al presionarla se quede pegada.
Formar un rectángulo con las manos y / o un rodillo.
Doblar por la mitad y girar 90 grados. Estirar nuevamente hasta tener un rectángulo. Doblar por la mitad y girar 90 grados. Repetir una vez más. Con este paso estamos formando capas.
Envolver la masa en plástico y dejar reposar en la nevera 15 minutos.
Precalentar el horno a 400 °F (200 ℃) y preparar una bandeja con grasa o papel de horno.
Retirar la masa de la nevera. Estirar la masa a ½“ (1 cm) de grosor.
Cortar los biscuits, ir colocándolos en la bandeja, separados entre sí por 1” (2.5 cm)
Hornear a 400 °F (200 ℃) por 15-20 minutos.
Retirar del horno, colocar sobre una rejilla y barnizar por encima con mantequilla derretida